The Kilkenny
AtrásThe Kilkenny se alza en Marcelo Torcuato de Alvear 399, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como un referente ineludible cuando se habla de la cultura de los bares irlandeses en la capital argentina. Con un historial que lo posiciona como un clásico, este establecimiento ha navegado por décadas, marcando hitos y forjando recuerdos en la memoria colectiva porteña. Su estatus de "OPERATIONAL" hoy en día, tras un período de cierre y reapertura, subraya su resiliencia y su constante búsqueda por mantener viva una tradición que, según muchos, él mismo ayudó a cimentar en la ciudad.
Desde su concepción, The Kilkenny se distinguió por ofrecer una experiencia que evocaba directamente las tabernas irlandesas más auténticas. La ambientación, descrita por comensales como "perfecta" y capaz de generar la "sensación de estar en una taberna irlandesa", es uno de sus pilares fundamentales. Los detalles en la decoración, visibles en las diversas fotografías del local, son parte integral de esta inmersión cultural. Este ambiente, que ha sido elogiado por su capacidad para transportar a los visitantes a otras latitudes, es lo que ha consolidado a The Kilkenny como un lugar predilecto para el after office, un concepto que, de hecho, el propio bar ayudó a popularizar en la ciudad. La esquina de Marcelo T. de Alvear y Reconquista se transforma al caer la tarde, acogiendo a oficinistas y turistas por igual, en busca de un momento de distensión. Es, además, un punto de encuentro clásico para las celebraciones del Día de San Patricio, donde la música celta y el espíritu festivo se adueñan del lugar.
Sin embargo, la percepción sobre la atmósfera no es unánime. Algunas voces recientes lamentan una "decadencia" y describen el lugar como "descuidado" y "sucio" en su mobiliario y mantenimiento. Esta discrepancia entre la visión histórica y las observaciones actuales sugiere que, si bien el espíritu original del pub irlandés persiste en la memoria, el presente puede presentar desafíos en la ejecución y el cuidado de los detalles. La historia de The Kilkenny incluye un cierre temporal y una posterior reapertura alrededor de 2022, un evento que generó tanto nostalgia como expectación por su regreso, indicando un esfuerzo por revitalizarse.
En cuanto a su propuesta líquida, The Kilkenny ha sido tradicionalmente reconocido por su vasta oferta de cervezas y licores. Es notable su distinción como el primer bar latinoamericano en obtener la licencia para servir cerveza Guinness, un hecho que resalta su compromiso con la autenticidad de la experiencia irlandesa. La promesa de "gran variedad de cervezas y licores" y la mención de más de 80 marcas de whiskey siguen siendo un gran atractivo para los amantes de las pintas y los tragos de calidad. Las cervezas tiradas, como la Imperial, a menudo se promocionan con ofertas de happy hour, acompañadas de detalles como pochoclos, lo que añade un valor percibido a la visita.
No obstante, la reputación de la cervecería en la práctica ha recibido críticas específicas. Algunos clientes han expresado decepción, señalando que "no saben servir una Guinness", describiendo la cerveza como "plana sin su cremosidad". Esta observación es particularmente significativa para un pub irlandés que se enorgullece de su conexión con la icónica stout. Para un establecimiento con una historia tan marcada por la calidad de su cerveza, estas críticas son un punto crucial a considerar para quienes buscan una experiencia cervecera impecable.
La oferta gastronómica de The Kilkenny abarca almuerzos, brunch y cenas, con un menú que, según la información disponible, incluye alrededor de seis platos principales además de las bebidas. Tradicionalmente, se espera encontrar "típicos platos irlandeses" que complementen la experiencia del pub. Sin embargo, este es otro de los puntos donde las opiniones de los usuarios divergen drásticamente. Mientras que un sector podría disfrutar de una "buena ración" o un "sándwich" durante el happy hour, otros han sido contundentes en su desaprobación de la comida. Las expresiones "Mala comida", "no pidan comida" y la sugerencia de "cambien el chef" son recurrentes, lo que indica una preocupación significativa por la calidad culinaria. Experiencias como la de una "pizza fría" refuerzan la idea de que la gastronomía de pub podría ser un área de mejora para The Kilkenny, especialmente si busca consolidarse también como un restaurante. Es un recordatorio de que, incluso en un bar con fuerte identidad, la calidad constante en la comida es fundamental para una experiencia completa.
El servicio al cliente en The Kilkenny también presenta un panorama mixto. Hay quienes alaban la "atención muy buena" y la "amabilidad de los chicos que atienden", destacando a personal específico como "Mica, una genia super atenta a todo". Estos comentarios positivos sugieren que la calidez en el trato y la predisposición del personal pueden ser un punto fuerte. Por otro lado, un "servicio pésimo", "meseros antipáticos" y la percepción de "mucha paja en toda la barra" son quejas que no pueden pasarse por alto. La sugerencia de que "faltaría algún mozo/a más" y la experiencia de no recibir una factura, sino solo un recibo de pago, apuntan a posibles deficiencias en la gestión del personal y en los procesos operativos. Estas inconsistencias en el servicio pueden impactar significativamente la experiencia del cliente, independientemente de la calidad del ambiente o las bebidas.
En el ámbito del entretenimiento, The Kilkenny ha sido históricamente un lugar vibrante. La música en vivo es una característica mencionada, con referencias a la música celta y un enfoque en la música británica editada a partir del año 2000. Además, ha sido escenario de "shows" que han sido calificados como "un lujo", e incluso ha tenido la fortuna de recibir a figuras internacionales como Mike Rutherford de Genesis, quien llegó a tocar espontáneamente, o los bailarines de Lord of The Dance, que ofrecieron performances en el primer piso. Estos momentos resaltan el potencial del lugar para ofrecer experiencias memorables. Sin embargo, en contraste con esta rica historia, algunas críticas recientes sobre la música son mordaces, con comentarios como "mejor no hablar" o la mención de "reggaetón", calificado de "Espantoso". Esta disparidad entre la oferta musical esperada de un pub irlandés y lo que algunos clientes experimentan actualmente puede ser un punto de fricción y un factor determinante para el disfrute general. Para un bar con un legado tan fuerte en el entretenimiento, mantener la coherencia con su propuesta musical es clave.
Desde el punto de vista operativo, The Kilkenny se mantiene activo y abierto durante gran parte de la semana. Sus puertas abren de lunes a viernes a las 11:30 y cierran a la 1:00 o 2:00 de la madrugada, ofreciendo un horario extendido para el disfrute de almuerzos, cenas y largas noches de bares. Los sábados, el horario es más reducido, de 19:00 a 1:00, y los domingos permanece cerrado. Es un establecimiento con un nivel de precios clasificado como 2, lo que sugiere una oferta moderada y accesible para un amplio público. Además, cuenta con una entrada accesible para sillas de ruedas, lo que amplía su inclusividad. Aunque no ofrece servicio de delivery, la opción de dine-in es su principal fortaleza, invitando a los clientes a sumergirse en su atmósfera.
En síntesis, The Kilkenny es un pub irlandés con una historia rica y un legado innegable en el panorama de los bares en Buenos Aires. Ha sido un pionero, un punto de encuentro para el after office y un bastión de la cerveza Guinness en la región. Su ambientación ha sido y sigue siendo un fuerte atractivo para muchos, que buscan ese aire de taberna europea. Sin embargo, las opiniones actuales revelan una dualidad. Mientras que la calidez del personal y la variedad de bebidas, especialmente los whiskeys y las cervezas tiradas, reciben elogios, hay áreas significativas de preocupación. La calidad de la comida, la consistencia en el servicio y el mantenimiento general del local, así como la selección musical, son puntos que generan descontento entre algunos visitantes. Para aquellos que valoran la tradición y un buen trago en un ambiente distintivo, The Kilkenny puede seguir siendo una opción atractiva. Pero para quienes buscan una experiencia culinaria impecable o un servicio sin fisuras, es importante ir con expectativas ajustadas. Es un lugar que invita a redescubrirse, a pesar de sus altibajos, manteniendo viva una parte importante de la vida nocturna y social porteña, un espacio para encuentros sociales y celebraciones donde la historia y el presente se entremezclan.