La 244. Café, vino y cerveza
AtrásUbicado en Batalla de Chacabuco 244, en San Miguel de Tucumán, se encuentra La 244. Café, vino y cerveza, un establecimiento que ha generado diversas opiniones entre sus visitantes. Con una calificación general de 4.0 estrellas basada en 690 valoraciones, este lugar se presenta como una propuesta multifacética que busca atraer a un público amplio, ofreciendo desde un espacio para el café matutino hasta un punto de encuentro para la vida nocturna de la ciudad.
Desde el primer momento, La 244 destaca por su particular origen y diseño. Lo que alguna vez fue una vivienda unifamiliar de dos plantas, con un amplio jardín trasero y piscina, ha sido ingeniosamente transformado en un local gastronómico, un bar y una cervecería. Esta metamorfosis ha dado como resultado un espacio con una ambientación singular, descrita por algunos como muy agradable y con una temática de motos que resulta interesante y atractiva a la vista, incluso para aquellos que no son entusiastas de los "fierros". La planta baja, que solía albergar la cocina, comedor y living de la casa, ahora se integra con un salón principal que se abre a un imponente patio trasero de casi 350 m2. Este espacio, adornado con árboles y plantas, junto a sus terrazas, se configura como un verdadero jardín cervecero, ofreciendo un ambiente distintivo y fresco, ideal para disfrutar de una cerveza artesanal al aire libre. Es tal la singularidad de este proyecto que, según se afirma, es el primero y único en Sudamérica en su tipo, al transformar una vivienda unifamiliar con estas características en un espacio gastronómico de esta envergadura.
Este amplio y versátil local se ha posicionado como un destino para diferentes momentos del día. Durante las horas de la mañana y la tarde, La 244 funciona como una cafetería, donde los clientes pueden disfrutar de meriendas de buena calidad. Antiguamente, la relación entre la calidad y el precio en esta franja horaria era considerada bastante acertada, con recomendaciones específicas como el desayuno/merienda "La 44". Esto sugiere que, en sus inicios, el establecimiento ofrecía una propuesta sólida para quienes buscaban un lugar para comenzar el día o hacer una pausa vespertina.
En cuanto a las bebidas, la oferta de La 244 es variada, como su nombre lo indica: café, vino y cerveza. Los amantes de la cerveza artesanal encontrarán aquí una opción, y algunos visitantes han expresado su agrado por la calidad de la cerveza ofrecida. Este aspecto es relevante en San Miguel de Tucumán, una provincia que cuenta con una creciente cultura cervecera y donde operan fabricantes de cerveza artesanal locales como Walnuss y Tucumán Brewing Company, que destacan por su calidad y variedad de estilos. La disponibilidad de vinos complementa la carta, brindando alternativas para diferentes gustos y ocasiones. Además de estas opciones, el local también ofrece una selección de tragos de autor y coctelería, si bien el precio de estos ha sido un punto de controversia, como se detallará más adelante.
La accesibilidad y los servicios adicionales son puntos a favor de La 244. El lugar es operacional y cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, lo que lo hace inclusivo para un mayor número de personas. Ofrece servicio de delivery de comida, lo que permite a los clientes disfrutar de sus productos desde la comodidad de su hogar, y también cuenta con opciones para llevar (takeout) y la posibilidad de reservar mesa. Sus horarios son bastante amplios, abriendo de lunes a viernes de 7:00 a 1:00, los sábados de 8:00 a 3:00, y los domingos de 19:00 a 1:00, lo que demuestra su adaptabilidad a distintos momentos del día y la noche.
Cuando cae la noche, La 244 se transforma, ofreciendo una faceta más orientada al entretenimiento. Según testimonios, después de la medianoche, o alrededor de la 1 de la mañana, se levantan las mesas y el lugar se convierte en una especie de "boliche" o club, con la presencia de un DJ. Esta capacidad de mutación, de un espacio tranquilo para el día a un ambiente más festivo para la noche, añade un atractivo particular para quienes buscan salidas con amigos y disfrutan de la música en vivo (o al menos un ambiente musical dinámico). Sin embargo, la selección musical ha sido un punto de mejora sugerido, con algunos clientes pidiendo una mayor variedad más allá del reggaetón predominante.
A pesar de estos atractivos iniciales y la puntuación general de 4.0, es crucial analizar las críticas recientes, que pintan un panorama menos favorable y sugieren un posible declive en la experiencia gastronómica general. Las valoraciones más recientes, algunas de hace solo unos meses, expresan una profunda decepción, especialmente en lo que respecta a la calidad de la comida y los precios.
Un aspecto recurrente en las quejas es la drástica disminución en la calidad de los platos. Por ejemplo, se menciona que las papas fritas han llegado crudas y acompañadas de tomates comunes, en lugar de los tomates cherry que, según la carta, deberían llevar. La pizzeta, otro elemento popular, es descrita como "MUCHO más chica" que antes, con una reducción significativa en sus ingredientes, perdiendo el huevo por porción y las "papas de verdad" que solía incluir. Las papas con "4 quesos" también han sido objeto de fuertes críticas, con descripciones de papas sin sal, aceitosas y sin sabor, y unos supuestos "4 quesos" que consistían en un queso de fiambre "baratísimo" con un toque de queso azul, que incluso se presentaba duro y con una textura similar a la de "plástico derretido". Estas observaciones son alarmantes para cualquier establecimiento gastronómico y sugieren una baja en los estándares culinarios.
Los precios son otro punto de fricción importante. Varios clientes han manifestado sentirse "asaltados" o "estafados" por lo que consideran costos excesivamente elevados. Un ejemplo impactante es el de una Coca-Cola que costó $6,000, y un gin tonic que ascendió a $10,000, un precio que, según los usuarios, no se cobra "ni en los bares las chetos". Esta percepción de precios elevados en relación con la calidad de la comida y bebida ha llevado a muchos a no recomendar el lugar, señalando una deficiente relación calidad-precio. Las porciones de comida también han sido descritas como "muy reducidas", especialmente las pizzas, que resultan pequeñas para grupos o para quienes tienen mucho apetito, siendo más adecuadas para "picotear" que para una cena sustanciosa.
En cuanto al servicio, si bien algunas reseñas antiguas elogiaban la excelente atención y educación del personal, las experiencias más recientes mencionan demoras considerables en la entrega de la comida, llegando a esperar casi una hora. Además, la práctica de cobrar un "servicio de mesa" de $200 ha generado descontento, con un cliente argumentando que este tipo de cargo debería reservarse para bares de prestigio y no para un establecimiento donde el servicio es lento. Este cobro adicional, sumado a los altos precios de los productos, contribuye a la sensación de que el cliente no está recibiendo un valor justo por su dinero.
La 244. Café, vino y cerveza ofrece una propuesta ambiciosa y un espacio físico realmente destacable, con su transformación de vivienda a local gastronómico y su atractivo jardín cervecero. Su horario extendido, la variedad de bebidas (café, vinos, y cerveza artesanal), y su capacidad para transformarse en un punto de encuentro social con música por la noche, le otorgan un potencial considerable para diferentes tipos de salidas con amigos o en pareja. Sin embargo, la información más reciente de los clientes revela una preocupación significativa sobre la calidad de las opciones gastronómicas ofrecidas, que parece haber disminuido drásticamente, y una política de precios que muchos consideran desmedida. La lentitud en el servicio y el cobro del servicio de mesa son otros puntos que han afectado negativamente la experiencia del cliente.
Para aquellos que buscan un lugar con una ambientación única y un ambiente relajado para disfrutar de una pinta de cerveza o un trago en su magnífico jardín, La 244 podría ser una opción, siempre y cuando se tenga en cuenta la posibilidad de que la comida no cumpla con las expectativas y que los precios sean considerablemente elevados. Es fundamental que los potenciales clientes consideren estas opiniones recientes y sopesen si el valor de la propuesta se alinea con sus expectativas, especialmente si buscan una experiencia gastronómica completa y de calidad. La discrepancia entre la calificación general y los comentarios más actuales sugiere que el establecimiento puede estar atravesando un período de ajustes o cambios que han impactado negativamente en la satisfacción de sus comensales. Por tanto, es recomendable visitarlo con una perspectiva informada y priorizando quizás el ambiente sobre la oferta culinaria.