El Octavo
AtrásEl Octavo, ubicado en Bulnes 1408 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se presenta como una propuesta gastronómica que busca fusionar la calidez de los tradicionales bodegones porteños con una impronta moderna y detalles distintivos. Con una calificación promedio de 4.3 estrellas sobre 5, basada en casi 3000 opiniones de usuarios, este establecimiento ha logrado consolidarse como un punto de encuentro versátil, operativo desde las 8 de la mañana hasta las 2 de la madrugada todos los días de la semana. Esto lo convierte en una opción ideal para quienes buscan desde un temprano desayuno hasta una cena tardía o unas copas post-trabajo.
Desde su apertura en agosto de 2019, El Octavo se ha posicionado como el "octavo" integrante de una familia de siete reconocidos bodegones, heredando la esencia de la cocina genuina y familiar, pero con un enfoque renovado. Sus dueños buscaron rescatar los valores de la cocina porteña y actualizarlos, prestando especial atención a la historia de los antiguos almacenes y su rol como puntos de encuentro social.
Lo Bueno: Abundancia, Sabor y Ambiente Atrapante
Uno de los puntos más elogiados por los comensales es la calidad y abundancia de sus platos. La milanesa de bife de chorizo con fideos es recurrentemente destacada como un imperdible, elogiada por su sabor y su generoso tamaño, al punto de que una porción puede ser suficiente para compartir entre varias personas. Incluso se menciona la opción de pedirla al horno, manteniendo su espectacularidad. La tortilla española también recibe comentarios positivos por su riqueza y el relleno abundante de los tostados, como el de jamón y queso con pan árabe.
La propuesta de bebidas es otro fuerte de El Octavo. El vermut tirado es considerado casi una insignia del lugar y una "parada obligatoria" para los asiduos, representando la cultura del aperitivo de bodegón. Además, ofrecen una selección de cerveza tirada y una carta de tragos de autor, lo que amplía las opciones para los amantes de las bebidas. La presencia de un horno para pizzas sugiere una variedad adicional en su oferta gastronómica, ideal para acompañar las bebidas.
El ambiente de El Octavo es descrito como "divino", "amplio" y con "lindos detalles", destacando una decoración "única". Los clientes valoran positivamente poder disfrutar de diferentes espacios, incluyendo un piso superior. La atención al cliente es frecuentemente calificada como excelente y el servicio de comida es rápido, lo que contribuye a una experiencia agradable. La accesibilidad para sillas de ruedas en la entrada es un detalle importante que suma a la inclusión del local.
Un aspecto que sorprende gratamente a los visitantes es que los precios en la carta del local suelen ser más bajos que los que figuran en algunas plataformas online, lo que representa un beneficio económico inesperado. Por ejemplo, una torta que en Google figura a $12,000, en el local puede costar $9,800, y una milanesa de bife de chorizo con fideos que online aparece a $24,000, en el establecimiento se ofrece a $18,900. Este detalle convierte a El Octavo en una opción aún más atractiva en términos de relación calidad-precio.
La versatilidad de El Octavo se extiende a sus horarios y servicios. Al abrir desde las 8 de la mañana, ofrece opciones para desayunos y brunch, un concepto cada vez más popular en Buenos Aires. Poder disfrutar de un buen café, como el café con leche que, aunque descrito como "bien" por algunos, forma parte de una oferta más amplia que incluye exprimidos naturales "muy ricos" y de buen tamaño. La posibilidad de optar por servicio de delivery y take-out, además de cenar en el lugar y realizar reservas, demuestra su adaptabilidad a las necesidades de los clientes.
Aspectos a Considerar: Pequeños Desajustes y Preferencias Personales
A pesar de los numerosos elogios, El Octavo también presenta áreas de mejora, señaladas por algunas opiniones. Un comensal expresó que no le gustó particularmente el tostón de palta, y su café con leche fue simplemente "bien", lo que sugiere que la calidad puede variar entre los platos o que ciertas preparaciones no terminan de convencer a todos los paladares.
Otra crítica relevante, aunque en contradicción con otras opiniones, apunta a que los platos, si bien "parecen buenos", pueden resultar "medio chicos para un bodegón", generando una percepción de relación cantidad/precio "meh" para algunos. Esta percepción contrasta con la mayoría de los comentarios que destacan la abundancia de las porciones, especialmente en platos como la milanesa de bife de chorizo. Es posible que esta diferencia de opinión se deba a expectativas individuales o a la elección de platos específicos.
En el ámbito de las bebidas, si bien el vermut y la cerveza artesanal son bien recibidos, un usuario comentó que "la cerveza en vaso no va", lo que podría interpretarse como una preferencia por formatos de servido más tradicionales o por jarras. Otro punto mencionado es que la atención, aunque generalmente buena, a veces puede mostrar cierta desorganización entre el jefe de servicio y los mozos. También han surgido críticas puntuales hacia la calidad de los "tragos de grifo", calificados negativamente, y comentarios sobre detalles como el servicio de la cerveza en vasos considerados demasiado simples.
El Octavo se presenta como un espacio vibrante que ha logrado establecerse en la escena gastronómica de Buenos Aires, particularmente en el barrio de Palermo. Su propuesta de un bodegón moderno que rescata clásicos con un toque contemporáneo es un atractivo principal. La valoración general de los clientes resalta la calidad de la comida, la generosidad de las porciones en muchos platos, y el ambiente acogedor.
La fuerte apuesta por el vermut tirado y los tragos de autor, junto con una buena selección de cervezas y vinos, lo posiciona como un destino atractivo para quienes buscan opciones de bares y cervecerías con una oferta culinaria sólida. Sus horarios extendidos y la inclusión de servicios como desayuno, brunch, almuerzo y cena, además de delivery y take-out, lo hacen adaptable a diversas ocasiones y preferencias. La decoración única y la posibilidad de disfrutar de distintos espacios, como el sector de arriba, añaden valor a la experiencia. Para aquellos que buscan un lugar con carácter, buena comida casera con un giro moderno y una propuesta de bebidas interesante, El Octavo ofrece una experiencia a considerar, siempre teniendo en cuenta que, como en todo establecimiento con una oferta tan variada, algunas opciones pueden resonar más que otras con los gustos individuales.