El Newbery
AtrásEn la vibrante Avenida Jorge Newbery 3597, en el corazón del dinámico corredor gastronómico de Chacarita, se encuentra El Newbery, un establecimiento que trasciende la definición tradicional de un bar para presentarse como un verdadero punto de encuentro cultural y culinario. Inaugurado en 2021, este espacio se ha consolidado rápidamente como un epicentro de arte y buena mesa, operando dentro de la Galería de Arte Central Newbery. Su propuesta busca fusionar la calidez de un bar de barrio con la sofisticación de un centro artístico, ofreciendo una experiencia gastronómica distintiva que invita tanto a locales como a visitantes a sumergirse en su singular atmósfera.
Desde el primer momento, lo que distingue a El Newbery es su compromiso con el ambiente cultural y artístico. El lugar no es solo un bar, sino una galería de arte en sí mismo, con exposiciones permanentes de cuadros y fotografías que se pueden recorrer libremente. Esta integración del arte en el día a día crea un telón de fondo único para cualquier visita, transformando una simple salida a un bar en una oportunidad para la apreciación estética. Los visitantes han elogiado la calidad de las muestras, describiéndolas como “interesantes” y “muy buenas”, lo que subraya el esfuerzo del establecimiento por ofrecer una propuesta que va más allá de lo meramente gastronómico.
Pero la cultura en El Newbery no se limita a las artes visuales. El espacio es también un reconocido escenario para la música en vivo, especialmente durante los fines de semana. Desde shows acústicos y sesiones de jazz hasta emotivas presentaciones de tango, como la de El Cuarteto de Tango Ullman, compuesto íntegramente por mujeres y calificado como “¡Excelente!” por una clienta, la oferta musical es variada y de alta calidad. Esta característica lo posiciona como uno de los destinos predilectos para quienes buscan bares con música en vivo en Buenos Aires, agregando una capa de entretenimiento que enriquece significativamente la visita. La posibilidad de disfrutar de intervenciones artísticas y shows musicales incluso en la vereda resalta su conexión con el pulso cultural del barrio.
La propuesta culinaria de El Newbery se enmarca en una “cocina casera, de mercado adaptada al formato bar”, lo que sugiere platos con sabores auténticos y preparaciones cuidadas. Su carta incluye una variedad de opciones que buscan satisfacer diferentes paladares, desde las clásicas empanadas de asado braseado hasta opciones más elaboradas como una tabla veggie para compartir. En el ámbito de las bebidas, el bar se destaca por su selección de vinos, cervecerías artesanales y una amplia gama de bares de tragos, incluyendo vermuts, que han recibido comentarios positivos.
Profundizando en las opiniones de los clientes, la gastronomía de bar de El Newbery genera percepciones mixtas pero mayormente favorables. Por un lado, se elogia la calidad de ciertos platos, como el sándwich de bondiola, descrito como “muy bueno” y “sabroso”, a pesar de su tamaño “más bien pequeño”. El vermut también ha sido destacado como “rico”, y muchos aprecian que la comida, aunque en formato bar, conserva un toque casero y bien elaborado. Una clienta incluso resalta la “merienda con café con leche, en una taza de generoso tamaño con un croissant delicioso y recién salido del horno!”, indicando que hay opciones de calidad para diferentes momentos del día.
Sin embargo, no todas las experiencias son uniformemente positivas. Una crítica puntual señala un descontento con la relación calidad-precio, calificando la oferta como “Caro. Pobre. Poco esmerado”. Esta misma reseña menciona específicamente las empanadas fritas, lamentando que no se aclarara su cocción en la carta, y el “Pollo Broasty”, descrito como “4 pedacitos de pollo frito que entra en 1 muela”, lo que sugiere porciones insuficientes. Esta retroalimentación es crucial para El Newbery, ya que resalta la importancia de la transparencia en la descripción de los platos y la consistencia en el tamaño de las porciones para asegurar la satisfacción del cliente. A pesar de estas críticas, la moza fue elogiada por su esmero y atención, lo que sugiere que la calidad de servicio por parte del personal es un punto fuerte.
El Newbery también se proyecta como un lugar ideal para el encuentro social y la celebración de eventos. Cuenta con un espacio privado diseñado específicamente para eventos sociales y corporativos, lo que lo convierte en una opción versátil para reuniones y festejos. Además, su ubicación en una esquina atractiva con capacidad para 70 personas en la vereda ofrece un amplio espacio al aire libre para disfrutar del ambiente, especialmente en días de buen clima. La accesibilidad es otro punto a favor, ya que el local dispone de entrada apta para sillas de ruedas, un detalle importante que contribuye a una mayor inclusión y comodidad para todos los visitantes.
En cuanto a la operatividad, El Newbery mantiene un horario de atención que se adapta a su propuesta de bar cultural. Abre de miércoles a domingos, permaneciendo cerrado los lunes y martes. Los miércoles y jueves, sus puertas están abiertas de 17:00 a 24:00. Los viernes extiende su horario hasta la 1:00 de la madrugada, mientras que los sábados y domingos abre más temprano, a las 11:00, y cierra a la 1:00 y 24:00 respectivamente. Adicionalmente, ofrece opciones de brunch con horarios específicos, comenzando a las 12:00 del mediodía de miércoles a domingo, y extendiéndose hasta las 20:00 los miércoles y domingos, y hasta las 23:30 los jueves, viernes y sábados. Este desglose de horarios es fundamental para quienes planifican una visita, permitiendo elegir el momento ideal según el tipo de experiencia gastronómica o cultural que se busque.
El nombre del bar rinde homenaje a Jorge Newbery, una figura emblemática de la historia argentina, precursor de la aviación y hombre de ciencia, cuyo legado se asocia con la innovación y el espíritu pionero. Esta elección no es casual, ya que El Newbery busca encarnar una propuesta innovadora dentro del creciente corredor gastronómico de Chacarita, un barrio que se ha posicionado como una alternativa a Palermo, manteniendo un fuerte sentido de identidad vecinal y un marcado ambiente bohemio. Este corredor se distingue por la proliferación de restaurantes y bares con personalidad propia, muchos de ellos atendidos por sus propios dueños y con un enfoque en la calidad de las materias primas y la creatividad de sus propuestas.
El Newbery se beneficia de su ubicación en esta zona en auge, contribuyendo a la diversidad de la oferta culinaria y cultural. La capacidad de ofrecer un espacio donde el arte y la música se entrelazan con la buena comida y bebida lo distingue en el panorama local. Su enfoque en la cocina casera de autor adaptada al formato de bar, junto con una cuidada selección de vinos y una variada carta de tragos de autor, lo convierte en un destino atractivo para quienes valoran la originalidad y la calidad.
El Newbery se presenta como un concepto multifacético que va más allá de un simple bar. Es una galería de arte, un escenario de música en vivo, y un espacio gastronómico con una identidad clara. Si bien ha recibido elogios por su atmósfera cultural, la amabilidad de su personal y la calidad de muchos de sus productos, también enfrenta el desafío de mantener la consistencia en su oferta gastronómica y la transparencia en la descripción de sus platos para garantizar que cada cliente se lleve una impresión completamente positiva. Con una calificación promedio de 4.4 estrellas basada en 135 opiniones, y su estatus de “OPERATIONAL”, El Newbery se perfila como un jugador importante en el circuito de salidas en Chacarita, invitando a descubrir un lugar donde el arte, la música y la gastronomía se encuentran en una esquina acogedora de Buenos Aires.