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El Mirador, Salón de Te – Bar

El Mirador, Salón de Te – Bar

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RP 2 Km 22,5 La Toma, Y4503 San Antonio, Jujuy, Argentina
Bar
8.4 (274 reseñas)

Ubicado en la Ruta Provincial 2, en el kilómetro 22,5 de La Toma, El Mirador Salón de Te - Bar se presenta como una propuesta dual que busca capitalizar uno de los activos más valiosos de su emplazamiento: las vistas panorámicas. Sin embargo, la experiencia de los clientes parece dividirse drásticamente dependiendo de lo que buscan, pintando un cuadro de un negocio con un potencial inmenso pero con inconsistencias operativas significativas que los visitantes deben conocer antes de planificar su viaje.

Uno de los aspectos más importantes a considerar es su horario extremadamente limitado. Este establecimiento solo abre sus puertas los sábados y domingos, de 16:00 a 20:00 horas. Esta ventana de operación de fin de semana define su identidad como un destino para escapadas vespertinas, y es crucial que cualquier potencial cliente lo tenga en cuenta para evitar decepciones.

El atractivo principal: Un paisaje para contemplar

El nombre del local no es casualidad. Múltiples visitantes coinciden en que el punto más fuerte de El Mirador es, precisamente, su espectacular entorno natural. Las reseñas positivas destacan de forma unánime la "vista increíble", describiendo el lugar como un sitio ideal para desconectar y disfrutar del paisaje. Este es, sin duda, el mayor atractivo y el motivo principal por el cual muchos deciden visitarlo. Es uno de esos bares con vistas que prometen una experiencia sensorial donde el entorno juega un papel tan importante como la oferta gastronómica. La posibilidad de disfrutar de una bebida o una merienda mientras se contempla la inmensidad del paisaje jujeño es una promesa poderosa que, para muchos, compensa otras posibles deficiencias.

La experiencia del Salón de Té: El lado amable de la visita

Cuando el enfoque se centra en su faceta de "Salón de Té", las opiniones tienden a ser mayoritariamente positivas. Los clientes que han ido en busca de una merienda en las afueras suelen irse satisfechos. Se mencionan productos como un "rico café" y una "porción de carrot cake" que es calificada como un "deleite total". La oferta de meriendas es descrita como variada y con precios accesibles, lo que la convierte en una opción atractiva para una tarde de fin de semana. Además, varios comentarios resaltan la amabilidad y buena disposición de la dueña, quien se muestra atenta y sonriente con los clientes, aportando un toque de calidez al servicio que enriquece la experiencia. En este contexto, el ambiente es descrito como confortable y acogedor, ideal para una visita relajada.

El contraste: Problemas en el servicio y la oferta salada

Lamentablemente, la percepción cambia radicalmente cuando las expectativas de los clientes se orientan hacia una comida más completa, como un almuerzo o una cena temprana. Aquí es donde surgen las críticas más severas, que contrastan fuertemente con la idílica imagen del salón de té. Una de las quejas más recurrentes y graves apunta a la calidad del servicio. Hay informes de una "atención horrible" y tiempos de espera desmesurados, con clientes que aseguran haber esperado más de una hora por su comida.

Esta situación parece estar ligada a una aparente falta de personal. Un testimonio detalla la presencia de una sola camarera para atender aproximadamente quince mesas, lo que inevitablemente deriva en caos, confusión en los pedidos y una experiencia frustrante para el comensal. Familias enteras han optado por retirarse del lugar sin comer debido a estas demoras y a la mala organización.

La oferta de parrilla y sus controversias

La propuesta de parrilla es otro punto de conflicto. Mientras que el menú de meriendas recibe elogios, la comida salada, en particular la parrilla, ha sido calificada como "horrible" y "fría". Las porciones son descritas como escasas, casi una "cargada", y no se corresponden con la descripción que se ofrece al momento de ordenar. Este desajuste entre lo prometido y lo servido genera una profunda decepción.

Los precios también han sido objeto de críticas contundentes:

  • Empanadas: Se reportan precios elevados para empanadas de un tamaño diminuto, que "no entran en la palma de la mano", generando una sensación de estafa.
  • Bebidas sin precio: Un cliente señaló que una limonada, que no figuraba en la carta, fue cobrada a un precio exorbitante, lo que sugiere una falta de transparencia en la tarificación.

Estos problemas indican que, si bien el lugar puede funcionar bien como cafetería, su incursión en la gastronomía jujeña más elaborada, como la parrilla o las minutas, presenta fallos importantes que afectan gravemente la experiencia del cliente.

¿Para quién es recomendable El Mirador?

Analizando la información disponible, El Mirador Salón de Te - Bar parece ser una excelente opción para un público específico: aquellos que buscan un lugar con un paisaje impresionante para disfrutar de una merienda de fin de semana sin prisas. Si el plan es tomar un café, probar una torta y deleitarse con la vista, la probabilidad de tener una experiencia positiva es alta. La amabilidad de la dueña y la calidad de su repostería son puntos a favor.

Por otro lado, quienes busquen un almuerzo completo, especialmente si tienen interés en la parrilla o van con poco tiempo, deberían considerar los riesgos. Las críticas sobre el servicio lento, la comida fría y los precios poco claros son demasiado consistentes como para ser ignoradas. Es un lugar que, en su intento de abarcar tanto el concepto de bar como el de restaurante, parece flaquear en el segundo. Para aquellos que buscan tragos y picadas, la experiencia puede ser una lotería. Dada la posibilidad de hacer reservas, podría ser prudente contactarlos previamente para consultar sobre la afluencia de gente y los tiempos de espera estimados.

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