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Confiteria Intercontinental

Confiteria Intercontinental

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Av. Juan B. Justo 9200, C1408AKU C1408AKU, Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Bar
7.8 (18 reseñas)

Ubicada en un punto estratégico de Liniers, sobre la Avenida Juan B. Justo al 9200, la Confitería Intercontinental se presenta como una parada casi obligada para quienes asisten a los eventos del cercano estadio de Vélez Sarsfield. Su estética responde a la de un bar tradicional porteño, con un salón que, según se aprecia en imágenes y testimonios, resulta agradable y bien mantenido, evocando a las confiterías clásicas de la ciudad.

Sin embargo, la experiencia de los clientes parece estar marcada por una fuerte dualidad. Por un lado, el ambiente y la conveniencia de su localización son puntos a favor. Por otro, surgen serias dudas sobre la calidad de su servicio y su propuesta gastronómica, generando un panorama de opiniones muy polarizadas.

Atención al Cliente: Una Experiencia Inconsistente

El servicio es uno de los aspectos más criticados y, a la vez, defendido. Existe un testimonio que aplaude la atención, calificándola como "muy buena y rápida, incluso en días de partido", lo que sugiere que el personal puede manejar la alta demanda que generan los eventos deportivos. Este comentario positivo resalta una calidad a la altura de lo que se espera de un bar de barrio con historia.

No obstante, esta visión optimista choca frontalmente con múltiples reseñas negativas que describen situaciones muy distintas. Varios clientes reportan problemas graves, especialmente cerca del horario de cierre. Un comentario señala que los domingos, mucho antes de la hora de cierre oficial, el personal deja de atender para "hacer la caja", demostrando una aparente falta de disposición para trabajar. Otra experiencia similar relata cómo, después de haber pagado su pedido, un grupo de amigas fue expulsado del local sin previo aviso de que estaban por cerrar. Estas situaciones dibujan un patrón de servicio poco fiable y poco considerado con el cliente, que puede arruinar una salida.

La Oferta Gastronómica Bajo la Lupa

El punto más débil de la Confitería Intercontinental parece ser su cocina. Las críticas hacia la comida son contundentes y detalladas. Un plato tan emblemático de cualquier bar porteño como el sándwich de milanesa es descrito con dureza como "el peor" que un cliente haya probado, llegando a calificarlo de incomible. Este tipo de valoración es una señal de alerta importante para quienes buscan algo más que una bebida.

Las críticas se extienden a otros platos del menú:

  • Pastas: Se menciona que los "tallarines" ofrecidos son en realidad fideos de paquete servidos casi crudos y con una salsa insípida.
  • Frituras y Pescado: Tanto las papas fritas como el filete de merluza son identificados como productos congelados de supermercado, una práctica que desentona con la imagen de confitería tradicional.
  • La Excepción: Dentro de este panorama negativo, la suprema de pollo es señalada como el único plato que parecía ser casero y de calidad aceptable.

Esta dependencia de ingredientes pre-elaborados y congelados, junto a una aparente falta de esmero en la preparación, es el principal factor que genera decepción entre los comensales, quienes esperan una calidad acorde al ambiente del lugar.

¿Para Quién es Recomendable?

Considerando la información disponible, la Confitería Intercontinental se perfila como un local con dos caras. Para el cliente que busca un lugar donde tomar una cerveza fría o un café antes o después de un partido en el estadio de Vélez, su ubicación es inmejorable y el ambiente puede resultar agradable. Es un punto de encuentro conveniente con la estética de los bares y cervecerías de antes.

Por el contrario, para quien busca una experiencia gastronómica satisfactoria, ya sea para almorzar, cenar o disfrutar de picadas y tragos, este lugar representa una apuesta arriesgada. Las numerosas y detalladas críticas negativas sobre la calidad de la comida sugieren que es muy probable salir decepcionado. El servicio, al ser tan inconsistente, añade otra capa de incertidumbre. Quienes decidan comer en Liniers y busquen calidad garantizada, quizás deberían considerar otras opciones. es un lugar para visitar con expectativas moderadas, ideal para una bebida de paso, pero poco fiable para una comida memorable.

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