Charlone
AtrásEn el vibrante panorama gastronómico y cervecero de Buenos Aires, se destaca Charlone, un establecimiento que ha consolidado su reputación como un punto de encuentro esencial para los amantes de la buena cerveza y la comida con un toque distintivo. Ubicado en Cap. Gral. Ramón Freire 745, en el barrio de Colegiales, este lugar opera como un auténtico brewpub, distinguiéndose por la elaboración de su propia cerveza artesanal en el mismo sitio donde se degusta, ofreciendo una experiencia genuina y directa del productor al consumidor.
Con una impresionante calificación promedio de 4.5 estrellas sobre 5, basada en más de 1200 valoraciones de usuarios, Charlone ha demostrado consistencia en su propuesta, atrayendo a una clientela fiel y numerosa. Su nivel de precios, categorizado como moderado (nivel 2), lo posiciona como una opción accesible para disfrutar de una salida de calidad sin exceder el presupuesto.
Un Ambiente que Enamora: Tradición y Modernidad
Uno de los aspectos más elogiados de Charlone es su atmósfera. El local se asienta en una centenaria y pintoresca casa, una típica 'casa chorizo' porteña, que ha sido inteligentemente adaptada para crear un ambiente cálido y acogedor. Las paredes de ladrillo a la vista, los accesorios de madera reciclada y una gran ventana que da a la calle contribuyen a un estilo rústico pero moderno. La presencia de un encantador patio interno, profusamente invadido de plantas y adornado con un colorido mosaico, se convierte en un refugio ideal para disfrutar de las noches porteñas. Este espacio al aire libre es frecuentemente destacado por los visitantes como “muy lindo” y “muy cómodo”, proporcionando un respiro de la efervescencia urbana.
Sin embargo, es importante señalar que la acústica del lugar no siempre es óptima. Algunos visitantes han mencionado que el ambiente puede volverse ruidoso, especialmente cuando el bar está concurrido, lo que podría dificultar la conversación fluida. Esta es una consideración a tener en cuenta para aquellos que buscan un entorno más tranquilo.
La Cerveza Artesanal: El Corazón de Charlone
Charlone se enorgullece de su identidad como brewpub, donde los barriles de cerveza se encuentran a la vista, permitiendo a los clientes observar parte del proceso de elaboración. Esta cercanía con la producción es un gran atractivo para los verdaderos aficionados a la cerveza artesanal. La oferta de cerveza tirada es variada, incluyendo estilos propios que son muy valorados. Entre las recomendaciones se encuentran clásicos como la Reyna APA y la Barrel Aged (de barrica), estilos que han ganado el favor del público por su calidad y sabor distintivo.
Más allá de estas, la rotación constante de sus grifos asegura siempre una novedad. Se han destacado cervezas de elaboración propia como la Juicy Pale Ale «Venus del Trópico», la Mini Neipa «Mafalda» y la American Stout «Traidora», lo que demuestra una vocación por la experimentación y la diversidad de estilos. Además de sus propias creaciones, Charlone complementa su pizarra con cervezas invitadas de otras cervecerías, garantizando una amplia variedad de cervezas para satisfacer todos los paladares.
Para aquellos interesados en el proceso de fabricación, el bar organiza regularmente visitas guiadas por sus instalaciones, que culminan con una degustación, una oportunidad única para profundizar en el mundo de la malta y las fermentaciones. Otro punto a favor es la posibilidad de llevarse a casa la cerveza artesanal en formato de latas o botellas, con la ventaja de obtener un descuento si la compra se realiza mientras se consume en el lugar.
Propuesta Gastronómica: Más Allá de la Pinta
La cocina de Charlone busca complementar a la perfección su oferta cervecera. Si bien algunos lo consideran un lugar "tradicional para salir del apuro" donde la comida "no se destaca por su sabor" en ciertas ocasiones, la mayoría de los comensales resaltan la calidad y el ingenio de su propuesta gastronómica. Las picadas, por ejemplo, son descritas como “muy buenas”, con una “buena variedad y cosas clásicas pero con una vuelta de rosca”, un detalle que se agradece para escapar de las opciones típicas.
El menú ofrece desde opciones de picoteo como papas (consideradas una especialidad, servidas con salsa alioli) y nachos, hasta platos más elaborados como pizzas y sándwiches. Entre los platos que han recibido elogios específicos se encuentran los buñuelos (especialmente los de brócoli), las quesadillas con sus salsas únicas, y la tortilla española, elogiada por su “perfecto punto”. Incluso se mencionan opciones más contundentes y de alta calidad como la bondiola braseada con cerveza y batatas, pastas caseras como sorrentinos, y bife de chorizo, con la particularidad de provenir de los mismos proveedores que reconocidos restaurantes de carnes como La Cabrera y Don Julio. Para quienes prefieren opciones vegetarianas, se ofrecen portobellos rellenos de vegetales. El postre estrella es el crème brûlée.
Además de la cerveza, Charlone también ofrece una carta de vinos cuidadosamente seleccionada, incluyendo etiquetas que no son comunes en el circuito tradicional, a precios de vinoteca, y una coctelería. Sin embargo, en el apartado de los tragos, se ha reportado que algunos cócteles pueden estar “mal hechos” o “muy aguados”, un punto que la gerencia podría considerar para mejorar la experiencia integral.
Servicio y Experiencias Adicionales
La atención al cliente en Charlone es, en general, muy bien valorada. Se describe el servicio como atento, ágil y simpático, incluso en momentos de gran afluencia de público. La comunicación previa y durante la organización de eventos también ha sido destacada como excelente, lo que lo convierte en una opción viable para festejos privados. El lugar es reservable y cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, lo que amplía su inclusividad.
Charlone también se destaca por ofrecer experiencias especiales, como la propuesta “catemos”, una cata guiada que permite a los visitantes profundizar en el conocimiento de sus cervezas. Además, para quienes buscan una opción más económica, el bar ofrece Happy Hour en días seleccionados, un incentivo adicional para visitar este bar de barrio.
Consideraciones Finales
Charlone se erige como un bar cervecero con una identidad fuerte en Colegiales, Buenos Aires. Sus principales fortalezas radican en su auténtica producción de cerveza artesanal en el lugar, la variedad de estilos que ofrece, un ambiente cálido y distintivo, y una propuesta gastronómica que, aunque con algunas inconsistencias puntuales en ciertos tragos o platos, en general sorprende positivamente por su calidad e innovación en las picadas y platos principales. Es un lugar ideal para quienes aprecian una buena pinta fresca, buscan un ambiente agradable para una cena informal o un after office, y valoran la posibilidad de conocer el proceso de elaboración de la cerveza que consumen. A pesar de los desafíos acústicos y alguna crítica esporádica a la coctelería, su alta calificación y el entusiasmo de sus clientes habituales lo posicionan como una parada obligatoria en la ruta de las cervecerías de la ciudad.