Buller Brewing Company Belgrano
AtrásBuller Brewing Company Belgrano, ubicado estratégicamente en Av. Congreso 2492, C1428 BVL, Cdad. Autónoma de Buenos Aires, representó en su momento una propuesta significativa dentro del panorama de los bares y cervecerías de la ciudad. Sin embargo, es fundamental señalar desde el inicio que este establecimiento en particular se encuentra permanentemente cerrado. Su trayectoria, aunque finalizada, nos permite analizar lo que fue un punto de encuentro para muchos amantes de la cerveza artesanal y la buena gastronomía cervecera en el barrio de Belgrano.
La marca Buller Brewing Company tiene una historia notable en Argentina. Fundada en 1999, fue pionera en la elaboración y comercialización de cerveza artesanal en Buenos Aires. Sus orígenes se remontan a Recoleta, donde abrieron el primer brewpub de la ciudad. El concepto nació de un grupo de amigos que, inspirados por los brewpubs de Estados Unidos en los años 90, buscaron replicar esa experiencia en Argentina, combinando comida de calidad con una variada oferta de cerveza artesanal. Este espíritu innovador los llevó a ser reconocidos como fundadores de la cultura cervecera local. Con el tiempo, la demanda creció, y en 2016, la fábrica se trasladó a un predio más amplio en el Polo Industrial de Ezeiza, lo que permitió aumentar la producción y expandir el modelo de negocio a través de franquicias y venta a otros bares y cervecerías multimarca. Incluso en 2020, al inicio de la pandemia, incursionaron en el enlatado para llegar a un público más amplio.
El local de Buller Brewing Company en Belgrano, cuya reapertura en diciembre de 2020 fue una señal de esfuerzo por superar los desafíos de la pandemia que afectaron a miles de restaurantes, se extendía por más de 260 metros cuadrados. Contaba con un diseño de ambientación urbana y toques de Street Art que evocaban la estética de su sucursal original en Recoleta. Este espacio ofrecía diversas opciones para los comensales, incluyendo un salón principal, un sector en el piso superior y la posibilidad de disfrutar de mesas en la vereda y una terraza techada, lo que lo hacía atractivo para aquellos que buscaban un ambiente distendido y con opciones al aire libre para disfrutar de una pinta. La capacidad de elegir entre diferentes ambientes contribuía a una experiencia más versátil, ideal para grupos de amigos o para quienes preferían un entorno más tranquilo, a veces sorprendentemente silencioso en noches de viernes.
En cuanto a su oferta de cervezas artesanales, Buller Belgrano destacaba por una barra con 10 canillas donde se servían las especialidades de la casa. Entre ellas, se encontraban estilos clásicos y populares de Buller como IPA, Honey, Amber Ale, Hefeweizen, Stout, Golden Ale, Pilsen, Session IPA (conocida como OFF Road), y la All In de estilo Wee Heavy. La calidad de sus cervezas era un punto fuerte, con la Honey y la Lager siendo particularmente bien valoradas y, en el caso de la Honey, multipremiada. Los clientes solían apreciar la calidad general de la cerveza, aunque algunos mencionaban que la variedad, a pesar de las canillas, podría sentirse limitada en comparación con otras cervecerías del rubro.
La propuesta gastronómica de Buller Belgrano se inclinaba hacia un estilo norteamericano, con un fuerte énfasis en las hamburguesas. Estas eran consistentemente elogiadas por su excelente calidad, abundancia y por estar elaboradas con ingredientes frescos y servidas “súper calentitas”, dando la impresión de ser preparadas al momento. Las papas fritas que las acompañaban también recibían comentarios positivos por su generosidad. Además de las hamburguesas, el menú incluía otros clásicos de la marca, como sándwiches ahumados, tequeños y pollo frito, descritos como “imperdibles” por algunos visitantes. Esta dedicación a la comida, sumada a la calidad de la cerveza artesanal, buscaba ofrecer una experiencia completa, donde el maridaje entre platos y estilos de cerveza era una parte central de la propuesta.
La experiencia del cliente en Buller Belgrano generaba opiniones variadas, con aspectos destacables y otros que representaban áreas de mejora. Por el lado positivo, la atención era frecuentemente descrita como amable y atenta, incluso durante las noches de sábado, cuando la afluencia de público solía ser mayor. La rapidez en la salida de los platos y la temperatura de la comida eran puntos valorados. Además, la facilidad de pago era una ventaja, ya que el local aceptaba tanto tarjetas de crédito y débito como Mercado Pago, una comodidad muy apreciada en la actualidad. El ambiente cervecero general, con música y una buena onda, contribuía a que el lugar fuera un sitio agradable para compartir con amigos.
Sin embargo, no todo era favorable. Uno de los problemas recurrentes mencionados por los clientes era la deficiente refrigeración del local, lo cual podía afectar la comodidad de los visitantes, especialmente en días calurosos. Otro punto de crítica era la falta de acompañamientos o “nada con la cerveza”, un detalle que otras cervecerías suelen ofrecer para complementar la pinta. La cantidad de personal era una preocupación, con pocos mozos, lo que resultaba en tiempos de espera significativamente largos cuando el local se llenaba. Esta escasez de personal podía llevar a una atención más lenta y a que, en ocasiones, se olvidaran pedidos o consultas, como la disponibilidad de ciertos estilos de cerveza. En cuanto a la oferta, a pesar de la buena calidad, algunos clientes expresaron su preferencia por un estilo diferente de hamburguesas, más grasosas o condimentadas, lo que sugiere que el gusto personal podía influir en la percepción de la comida. Los precios, según comentarios de diciembre de 2021, se consideraban “un poquito por arriba de la media”, con hamburguesas entre $800 y $1000 y tragos entre $500 y $600, posicionándolo en un nivel de precio moderado.
La información más relevante y contundente para cualquier potencial cliente es que Buller Brewing Company Belgrano se encuentra permanentemente cerrado. A pesar de los esfuerzos de la marca por reactivar la sucursal en 2020, como parte de un plan de crecimiento y recuperación tras los efectos de la pandemia en el sector gastronómico, el local finalmente cesó sus operaciones. Este hecho subraya la volatilidad del mercado y los desafíos que enfrentan incluso marcas establecidas en el competitivo mundo de los bares de cerveza y los restaurantes. Aunque la marca Buller Brewing Company continúa existiendo con otras ubicaciones, como su icónica sucursal en Recoleta, el capítulo de Belgrano llegó a su fin. Su legado en Av. Congreso 2492 es el de un espacio que ofreció una combinación de cerveza artesanal de calidad y una propuesta gastronómica sólida, pero que enfrentó obstáculos operativos y económicos que finalmente lo llevaron a su cierre definitivo. Para quienes buscan opciones de cerveza artesanal en Buenos Aires, existen otras cervecerías destacadas en el barrio de Belgrano y en toda la ciudad, que continúan enriqueciendo la escena cervecera local.