Bar Cultural Eternautas – Cooperativa de Trabajo
AtrásEn la confluencia de la historia, la cultura y el compromiso social, se erige el Bar Cultural Eternautas - Cooperativa de Trabajo, un espacio singular ubicado en la emblemática Avenida del Libertador 8151, en el barrio de Núñez, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Este establecimiento, que opera bajo un modelo de cooperativa de trabajo, trasciende la mera oferta gastronómica para convertirse en un verdadero pulmón cultural y un espacio de memoria vibrante en el corazón del Espacio Memoria (ex ESMA), gestionado por la agrupación de derechos humanos H.I.J.O.S..
Desde su inauguración en noviembre de 2021, Bar Cultural Eternautas ha buscado ser mucho más que un simple punto de encuentro. Nació de la necesidad de ofrecer una propuesta gastronómica accesible para los trabajadores, estudiantes y visitantes del predio, pero rápidamente se expandió para ser un epicentro de expresión cultural y reunión. La elección del nombre, «Eternautas», evoca inmediatamente la icónica historieta argentina de Héctor Germán Oesterheld, un símbolo de resistencia y lucha colectiva que resuena profundamente con la misión del bar y su ubicación histórica.
Con una impresionante valoración promedio de 4.7 sobre 5 estrellas, obtenida de 97 reseñas de usuarios, este bar cultural destaca por varios atributos positivos. Muchos visitantes, como Jorge Roberto Beghè, elogian la calidad de sus desayunos y meriendas, resaltando las «ricas medialunas» y el «buen café», acompañados de una «atención de amigos». Esta calidez en el trato es un sello distintivo, probablemente potenciado por el modelo cooperativo donde los propios dueños son quienes atienden y gestionan el lugar. Angel Nazarre, otro comensal satisfecho, describe el lugar como «agradable, con buena atención y cargado de mucha historia», lo que subraya la atmósfera única que se respira en Eternautas.
El entorno del bar es, sin duda, uno de sus puntos más fuertes y distintivos. Ubicado en una terraza dentro de lo que fue un establecimiento militar expropiado para uso institucional, ofrece un ambiente «apacible y cómodo», donde se puede disfrutar de la tranquilidad y la seguridad, incluso escuchando «el canto de los pajaritos». Esta descripción de Karin Lungwitz resalta la dualidad del lugar: un oasis de paz en un predio con una «gran carga emocional» debido a las «cosas atroces» ocurridas en el pasado reciente. Esta dimensión histórica y de memoria es intrínseca a la identidad de Eternautas, invitando a la reflexión y al respeto por el pasado mientras se construye un futuro de cultura y encuentro.
En cuanto a su oferta, Bar Cultural Eternautas no se limita al café cultural y los desayunos. También sirve cerveza y vino, lo que lo posiciona como una opción interesante dentro de las bares y cervecerías del barrio de Núñez. Si bien no se especifica si ofrecen cerveza artesanal, la tendencia actual en este tipo de bares sugiere que podría ser parte de su propuesta, atrayendo a quienes buscan opciones más allá de las marcas tradicionales. La posibilidad de disfrutar de una bebida en este entorno histórico y reflexivo añade un valor considerable a la experiencia.
Las actividades culturales son el corazón de este establecimiento. La agrupación H.I.J.O.S. ha manifestado su intención de organizar una agenda variada que incluye presentaciones de libros, muestras de fotografía y plástica, talleres de teatro, batallas de freestyle, y hasta milongas con cantantes de tango. Estos eventos culturales buscan no solo ofrecer entretenimiento, sino también difundir la cultura y mantener viva la memoria de los 30.000 desaparecidos, promoviendo la búsqueda de memoria, verdad y justicia. Un ejemplo de esto es el homenaje a murgueros desaparecidos, que combina música en vivo, arte, memoria y cultura para reafirmar el «Nunca Más».
Sin embargo, es importante considerar las críticas constructivas que algunos visitantes han compartido. Selena Baby, por ejemplo, si bien celebra el aspecto social, cultural y político del bar, señala algunos aspectos a mejorar, especialmente en relación con las milongas. Menciona «precios altos», «pésimo sonido», un «piso muy áspero» y un «mal nivel de baile» para quienes buscan una experiencia de tango bien ejecutada, sugiriendo ir a otro lado si el objetivo principal es bailar tango profesionalmente. Estas observaciones son valiosas para el bar, que tiene la oportunidad de refinar sus eventos culturales y asegurar que la calidad de la experiencia esté a la altura de sus nobles propósitos.
Otro aspecto señalado por Santiago Leguizamon es que, a pesar de ser un lugar agradable para «comer minutas y platos simples», el bar tiene «mucho por mejorar» en términos de desarrollo, atribuyéndolo a que sus propios dueños, al ser una cooperativa, no tienen «mucho tiempo» para dedicarse a todas las mejoras necesarias. Karin Lungwitz también apunta a una «falta de mantenimiento» en algunas áreas. Estas críticas sugieren que, si bien la visión y el espíritu cooperativo son encomiables, la operatividad y la infraestructura podrían beneficiarse de una mayor inversión o gestión para optimizar la experiencia del cliente.
En términos de servicios, Bar Cultural Eternautas ofrece la comodidad de consumir en el lugar (dine-in), la opción de recoger pedidos en la vereda (curbside pickup) y también la posibilidad de llevar comida (takeout). Es un establecimiento accesible para sillas de ruedas, lo que demuestra un compromiso con la inclusión. No obstante, cabe destacar que no cuenta con servicio de delivery, un detalle a tener en cuenta para aquellos que prefieren la comodidad de recibir sus pedidos en casa. En cuanto a los horarios, abre de lunes a viernes de 9:00 a 21:00 y los sábados de 9:00 a 19:00, permaneciendo cerrado los domingos. Esto lo convierte en una excelente opción para desayunos, almuerzos, meriendas y encuentros vespertinos durante la semana y los sábados.
La identidad de Eternautas como cooperativa de trabajo es un pilar fundamental. Este modelo de gestión implica que los trabajadores son también los propietarios, lo que a menudo se traduce en un mayor compromiso y dedicación al servicio. Para el cliente, esto puede significar una atención más personalizada y un encuentro social más auténtico y significativo, donde cada compra contribuye directamente al sostenimiento de un proyecto con un fuerte valor social y cultural.
Bar Cultural Eternautas es un lugar de profundos contrastes y rica complejidad. Es un bar cultural con una misión clara de memoria y difusión artística, un punto de encuentro para la comunidad y un espacio para disfrutar de un buen café o una cerveza en un ambiente tranquilo y seguro. Sus puntos fuertes radican en su modelo cooperativo, su ubicación histórica de gran significado, la calidez de su atención, y su compromiso con la cultura y la memoria. Sin embargo, enfrenta desafíos en áreas como la calidad del sonido y el piso para eventos específicos como las milongas, y la percepción de falta de mantenimiento. Para quienes buscan una experiencia que combine gastronomía sencilla, eventos culturales con significado, y un fuerte sentido de comunidad e historia en Núñez, Bar Cultural Eternautas ofrece una alternativa única y valiosa.
Es un destino que invita a la reflexión, al disfrute de un buen momento y al apoyo de un proyecto que va más allá de lo comercial, inmerso en la rica tapestry de la historia argentina y la lucha por los derechos humanos. Aunque con áreas de mejora, su propósito y su espíritu lo distinguen como un lugar digno de ser visitado y apoyado por quienes valoran la cultura, la memoria y el encuentro social en un entorno tan singular.