Bar Británico

Bar Británico

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Brasil 399, C1154AAC Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Bar Cafetería Restaurante Restaurante de desayunos
8.2 (5630 reseñas)

El Bar Británico, ubicado en Brasil 399, en el vibrante barrio de San Telmo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es mucho más que un simple establecimiento; es un verdadero pilar de la identidad porteña, un bar tradicional y café notable que ha sabido resistir el paso del tiempo y las vicisitudes de la historia. Operativo y con una calificación de 4.1 estrellas basada en más de 4000 valoraciones, este lugar se erige como un auténtico punto de encuentro para locales y visitantes que buscan una experiencia auténtica en la capital argentina.

Su historia se remonta a la década de 1920, abriendo sus puertas originalmente como la pulpería “La Cosechera” entre 1926 y 1929. Rápidamente, se ganó el apodo y luego el nombre oficial de Bar Británico debido a la asidua concurrencia de excombatientes ingleses de la Primera Guerra Mundial y empleados del Ferrocarril del Sud, quienes encontraban en este rincón de San Telmo su refugio predilecto tras una jornada de trabajo. Esta rica herencia se manifiesta en su ambiente histórico, un espacio que parece detenerse en el tiempo, con sus puertas de roble, mesas y sillas de madera que evocan los antiguos bodegones, y una decoración vintage que narra siglos de historias.

La distinción de Café Notable le fue otorgada en 1998 y luego ratificada en 2006, reconociéndolo como un sitio de interés cultural y un símbolo de la historia y la cultura del barrio. Sus paredes han sido testigos mudos de la bohemia porteña, sirviendo de inspiración para figuras literarias de la talla de Ernesto Sábato, quien se dice que concibió parte de su célebre novela “Sobre héroes y tumbas” en sus mesas, con el Parque Lezama como telón de fondo. Otros artistas y personalidades como Fito Páez y Rodolfo Mederos también han sido habitués del lugar, lo que subraya su importancia como usina de pensamiento y creatividad. Además, su estética atemporal lo ha convertido en escenario de producciones cinematográficas nacionales e internacionales, incluyendo escenas de películas como “Diarios de motocicleta” y “Tetro” de Francis Ford Coppola.

Uno de los aspectos más destacables del Bar Británico es su excepcional horario de atención. Abierto casi las 24 horas del día, de 7:00 a 3:00 de la madrugada, todos los días de la semana, este establecimiento continúa la tradición de sus antiguos administradores españoles de mantener el local siempre disponible. Esta característica lo convierte en un refugio constante para noctámbulos, taxistas y cualquier persona que busque un lugar cálido y acogedor a cualquier hora, un verdadero oasis en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En cuanto a su propuesta culinaria, el Británico ofrece una genuina gastronomía porteña con opciones para todos los gustos y momentos del día. Los comensales elogian la rapidez del servicio, con platos que llegan a la mesa en menos de diez minutos, y la generosidad de las porciones. Entre sus especialidades, se mencionan con entusiasmo el tierno matambre de cerdo a la fugazzeta con una abundante y sabrosa ensalada de rúcula, tomate y queso parmesano, así como la enorme y deliciosa milanesa napolitana, que fácilmente puede ser compartida por dos personas. Para los amantes de los sabores tradicionales, también se destacan el locro patrio y las empanadas de carne cortadas a cuchillo, especialmente populares en fechas conmemorativas, y delicias de temporada como el vitel toné en diciembre.

La oferta se complementa con opciones más ligeras pero igualmente tentadoras, ideales para un desayuno o merienda. Los clientes disfrutan de pastafrola de membrillo y medialunas, que, aunque en una ocasión se describieron como "de grasa" y "ricas", son parte de la repostería clásica. También se pueden encontrar tostados mixtos clásicos, y en su carta se mencionan otros platos como rape, jamón, empanadillas, tarta de limón y cruasanes. El precio, catalogado como nivel 2, es considerado asequible, y una ventaja adicional es que no se cobra servicio de mesa, lo que lo convierte en una opción accesible para disfrutar de una comida completa.

En el apartado de bebidas espirituosas y otras, el Bar Británico ofrece una buena selección. Se puede disfrutar de una cerveza (incluso cerveza tirada a precios accesibles), una copa de vino o un clásico fernet, tan arraigado en la cultura local. También cuentan con tragos clásicos y, para quienes prefieren opciones sin alcohol, agua saborizada. Para los momentos de ocio, el establecimiento dispone de varios televisores LED para ver deportes, y cuando el clima lo permite, sacan mesitas a la vereda, permitiendo a los clientes disfrutar del aire libre mientras observan el ir y venir de la vida en San Telmo. Ocasionalmente, el ambiente se enriquece con presentaciones musicales de tango en vivo, añadiendo un toque cultural distintivo.

La atención al cliente es consistentemente elogiada por su amabilidad y eficiencia, con descripciones como "muy buena atención" y "servicio óptimo". Además, el bar cuenta con facilidades como entrada accesible para sillas de ruedas, lo que garantiza que sea un lugar inclusivo para todos.

Sin embargo, como en todo establecimiento con tanta historia y volumen de clientes, existen puntos que podrían considerarse para mejorar. Un comentario específico menciona un “café con leche malo”, sugiriendo que la calidad de la cafetería podría no ser siempre consistente o a la altura de las expectativas de algunos paladares más exigentes, aunque otros clientes sí destacan el café y el té. Otro aspecto que ha generado comentarios es el estado de los baños, descritos como "unisex aceptables" en una reseña y, en una crítica más antigua, con menciones a una posible "falta de higiene y abandono". Aunque el local fue restaurado y modernizado en sus sectores sanitarios tras su reapertura en 2014, estos comentarios sugieren que la percepción sobre la limpieza o el mantenimiento de los mismos puede variar.

A pesar de estas observaciones, el Bar Británico sigue siendo un emblema y una parada obligada para aquellos que buscan empaparse de la vida porteña. Su capacidad para combinar la tradición con un servicio eficiente y una oferta gastronómica variada lo mantiene como un referente en la ciudad. Es un lugar donde el pasado y el presente se entrelazan, ofreciendo desde un rápido desayuno hasta un completo almuerzo o una cena informal, siempre con el telón de fondo de una rica historia y un ambiente histórico inigualable. Para quienes desean vivir la esencia de los bares con historia de Buenos Aires, el Bar Británico ofrece una ventana a otro tiempo, un espacio donde cada mesa tiene una historia que contar.

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