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Antares Parque Leloir

Antares Parque Leloir

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Martín Fierro 3507, 1714 Ituzaingó, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Bar Cervecería artesanal Restaurante
9.4 (36 reseñas)

Antares Parque Leloir, un nombre que en su momento resonó entre los amantes de la cerveza artesanal y la buena gastronomía en Ituzaingó, ha dejado una huella peculiar en el panorama local. Si bien en su apogeo fue un punto de encuentro con una reputación sólida, es crucial señalar desde el inicio que este establecimiento se encuentra lamentablemente cerrado permanentemente. Esta realidad contrasta con la memoria de lo que alguna vez fue, un espacio que se destacaba por ofrecer una experiencia cervecera distintiva, pero que hoy solo persiste en los recuerdos y en algunas plataformas digitales que aún no reflejan su estado actual.

La marca Antares, por sí misma, representa un pilar fundamental en la historia de la cerveza artesanal argentina. Fundada por Mariana Rodríguez, Leo Ferrari y Pablo Rodríguez en Mar del Plata, la cervecería Antares comenzó su camino a mediados de los años 90. Lo que nació de un hobby y un kit casero de elaboración de cerveza en 1994, se transformó en un proyecto ambicioso con la apertura de su primer bar con fábrica anexada, un concepto de brewpub que era prácticamente desconocido en Argentina en 1998. Este espíritu pionero los llevó a diseñar sus propios tanques y choperas, y a aprender desde cero procesos que hoy son estándar en la industria. La elección del nombre "Antares", la estrella más brillante de la constelación de Escorpio utilizada por marineros para guiarse, evoca el vínculo con el mar y la ciudad de Mar del Plata, consolidando una identidad fuerte y arraigada. Con el tiempo, Antares se expandió por todo el país a través de un exitoso modelo de franquicias, llevando su cultura cervecera a diversas provincias y consolidándose como una de las cervecerías artesanales más importantes de Argentina.

Antares Parque Leloir, como parte de esta reconocida cadena, heredó gran parte de ese prestigio. Durante su período de funcionamiento, el local acumuló una valoración promedio de 4.7 sobre 5 estrellas, un indicativo claro de la satisfacción general de sus clientes. Las opiniones de quienes lo visitaron resaltan consistentemente aspectos positivos que lo convirtieron en un lugar predilecto para muchos. La "excelente atención" y el "servicio" fueron puntos recurrentes en los comentarios, lo que sugiere un personal capacitado y dedicado a brindar una experiencia agradable. La calidad de la comida también recibía elogios, con menciones especiales para el "chipá relleno", descrito como un "manjar", lo que denota una oferta gastronómica que iba más allá de ser un simple acompañamiento para la bebida. Para muchos, era un "excelente lugar para ir con amigos", lo que subraya un ambiente propicio para el esparcimiento y la socialización. La posibilidad de reencontrarse con estilos de cerveza favoritos, como la "Playa Grande", evidenciaba la fidelidad de los clientes a la marca y a sus propuestas.

El establecimiento se presentaba como un espacio versátil, adaptado a diversas necesidades del consumidor. Ofrecía la opción de cenar en el local, pero también contaba con servicios de comida para llevar (takeout) y recogida en la acera (curbside pickup), brindando flexibilidad y comodidad a sus visitantes. Las fotografías disponibles muestran un local con una estética cuidada, probablemente con espacios amplios y un diseño que invitaba a disfrutar tanto en su interior como en posibles áreas al aire libre, un sello distintivo de muchos bares y cervecerías de la marca Antares que buscan crear un "ambiente increíble" para degustar cervezas tiradas. La propuesta incluía, según su propio sitio web, un "Happy Hour" diario de 18 a 20 horas, una oferta atractiva que suelen buscar los entusiastas de la cultura cervecera y los buenos tragos. Además, se mencionaban visitas guiadas y degustaciones de cervezas artesanales, lo que no solo enriquecía la experiencia, sino que también permitía a los clientes conocer más a fondo el proceso de elaboración y la variedad de estilos que Antares ofrecía, desde las más tradicionales hasta ediciones especiales como las envejecidas en barricas.

Sin embargo, toda esta descripción de virtudes y atractivos pertenece a un pasado que, aunque no lejano, ya no es la realidad de Antares Parque Leloir. El aspecto más crítico y, para muchos, decepcionante, es que el negocio ha cerrado permanentemente. Esta situación genera una dicotomía importante, ya que mientras los recuerdos y las reseñas pasadas pintan un cuadro idílico, la realidad actual es muy diferente. Una de las reseñas, con un tono de lamento, expresa: "Una lástima que cerró, duró muy poco! Sería genial que actualicen para la gente que va de lejos ya que figura que sigue abierto y de hecho el local está vacío y en alquiler (ya reservado)". Este comentario no solo confirma el cierre, sino que también pone de manifiesto un problema significativo: la falta de actualización de la información en línea. A la fecha de esta redacción, el sitio web oficial de Antares Parque Leloir (http://www.antaresparqueleloir.com/) sigue activo, mostrando horarios, promociones y servicios como si el local estuviera en plena operación. Esta discrepancia puede llevar a confusión y frustración para cualquier persona que, basándose en la información disponible en internet, intente visitar el lugar en busca de una experiencia cervecera.

La ubicación en Martín Fierro 3507, Ituzaingó, que alguna vez albergó a esta popular cervecería, ha visto un cambio de rubro. Investigaciones recientes indican que el espacio ahora es ofrecido para alquiler de oficinas o incluso ha sido ocupado por otros emprendimientos gastronómicos. De hecho, una franquicia de sushi llamada Samurai ha inaugurado su primera sucursal en esa misma dirección, lo que ilustra claramente que el ciclo de Antares Parque Leloir en ese punto ha concluido. La efímera duración del negocio, mencionada por un cliente, invita a la reflexión sobre los desafíos que enfrenta la industria gastronómica y de bares y cervecerías, incluso para marcas con tanto reconocimiento como Antares.

Antares Parque Leloir fue, en su momento, un ejemplo de lo que una buena cervecería artesanal podía ofrecer: un ambiente acogedor, un servicio de calidad, una oferta gastronómica destacada y, por supuesto, una amplia variedad de cervezas artesanales de una marca líder en el mercado. Era un lugar ideal para quienes buscaban una buena gastronomía de bar y disfrutar de una picada con cerveza en compañía. Sin embargo, su cierre permanente es una realidad ineludible que los potenciales clientes deben conocer. La persistencia de información desactualizada en su propio sitio web es un punto negativo importante que puede generar inconvenientes. La historia de Antares Parque Leloir es, por tanto, una crónica agridulce de un negocio que supo ganarse el aprecio de su público, pero cuya existencia llegó a su fin, dejando un espacio vacío en la oferta de bares con buena cerveza en Ituzaingó y un recordatorio de la importancia de verificar la información más reciente antes de planificar cualquier visita.

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