Inicio / Cervecerías y Bares / Almacén y Bar Lavalle

Almacén y Bar Lavalle

Atrás
Lavalle 1699, C1048 San Nicolas, Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Bar Bar restaurante Café Cafetería Restaurante Tienda
8.6 (2439 reseñas)

Almacén y Bar Lavalle se erige como un verdadero emblema en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un bar notable que ha sabido conservar su rica historia y su esencia tradicional a lo largo de los años. Con una calificación promedio de 4.3 sobre 5 estrellas, obtenida de más de 1800 opiniones de usuarios, este establecimiento no es solo un punto de encuentro, sino un viaje sensorial a épocas pasadas donde la gastronomía y la cultura porteña se entrelazan.

Ubicado estratégicamente en Lavalle 1699, en el barrio de San Nicolás, Almacén y Bar Lavalle no solo es reconocido por su propuesta culinaria, sino por ser parte del patrimonio cultural de la ciudad. Su historia se remonta a 1930, cuando abrió sus puertas en un solar que ya era significativo: la casa donde nació y se crió el célebre pintor Florencio Molina Campos en 1891. Esta conexión con el arte y la identidad gauchesca argentina se honra hoy con placas conmemorativas y un rincón dedicado al artista dentro del local, un detalle que añade un valor incalculable a la experiencia.

El ambiente del Almacén y Bar Lavalle es, sin duda, uno de sus mayores atractivos. Tras una remodelación en los años 90 que, según algunos, desdibujó parte de su espíritu original, el establecimiento fue recuperado y puesto en valor en 2023 por un grupo de socios, entre ellos Diego Pasquale, con la firme intención de devolverle su alma auténtica. El resultado es un espacio que evoca los clásicos bodegones españoles de mediados del siglo XX, con mostradores de madera robusta, estanterías repletas de productos que rememoran los antiguos almacenes de ramos generales, y una decoración que respira historia en cada rincón. La restauración meticulosa incluyó la recuperación del mobiliario original, los pisos y techos, e incluso la réplica exacta del cartel de la fachada de los años 30, logrando recrear el esplendor de su época dorada en las décadas de 1950 y 1960. Este esfuerzo por preservar la identidad lo convierte en un punto de referencia para quienes buscan una experiencia auténtica y un viaje en el tiempo.

Además de su valor patrimonial, el bar también guarda historias literarias. Durante un período, bajo la administración de Susana Sassano, funcionó como un bar literario, albergando talleres de escritura, lecturas y presentaciones de libros. Hoy, algunas sillas del local llevan grabados los nombres de los poetas que frecuentaron este espacio, un sutil homenaje a su pasado cultural. La ubicación también tiene un dato curioso histórico, ya que Lavalle fue la calle por donde transitó el primer ferrocarril argentino, el Ferrocarril Oeste, añadiendo otra capa de interés a su legado.

La Propuesta Gastronómica: Sabores con Historia

La oferta gastronómica del Almacén y Bar Lavalle se alinea con la tradición de los bodegones porteños: platos abundantes, sencillos y con el sabor casero de siempre. Su gran especialidad, y un verdadero orgullo, son los Pebetes. Lejos de las tendencias gourmet, eligen un pan que evoca los recreos de la infancia y lo rellenan con ingredientes de primera calidad, como jamón crudo estacionado durante 12 meses, mortadela, lomito horneado o berenjenas asadas. Son descritos por los comensales como “impresionantes, bien hechos y sabrosos”, capaces de transportar a la infancia con cada bocado. Incluso ofrecen opciones de pebetes sin gluten, demostrando una adaptabilidad a las necesidades actuales sin perder su esencia.

Las picadas son otro de los pilares de su carta, destacadas por la calidad de sus fiambres, cortados en el momento con una antigua máquina Berkel que no calienta el producto, garantizando así su frescura y sabor óptimo. Se pueden encontrar opciones variadas, desde una picada simple hasta bandejas con hasta 20 ingredientes, incluyendo salame mercedino y jamón crudo español, servidas con pan casero y rindiendo homenaje al clásico triolet.

Más allá de los sándwiches y las picadas, la gastronomía del lugar abarca una amplia variedad de platos típicos de bodegón. Las milanesas a la napolitana, tanto de pollo como de carne, son elogiadas por su excelencia. También se pueden encontrar clásicos como la merluza a la romana, y opciones de pastas caseras como sorrentinos, ravioles, maltagliatis de remolacha y ciboulette, triangolis a los cuatro quesos, y papardelles neri di sepia. Para aquellos que buscan alternativas, la carta incluye ensaladas frescas como la de mar o la de rúcula y gruyere, y platos de aves, carnes y pescados más elaborados como el roll de lomo relleno, gigot de cordero braseado, chupín de mar o pechuga mar y tierra. Un punto a destacar es la inclusión de milanesas de berenjena para los comensales vegetarianos, mostrando una consideración por diferentes preferencias dietéticas. La tortilla española es otro plato que recibe altas puntuaciones, considerada por algunos como de “10 puntos”.

La versatilidad del menú permite disfrutar de Almacén y Bar Lavalle en cualquier momento del día, con opciones de desayunos, almuerzos, meriendas y cenas. Los cafés con medialunas son descritos como “increíbles” por quienes los prueban, ideales para empezar la jornada o para una pausa por la tarde.

Bebidas y Servicio

En cuanto a las bebidas, el Almacén y Bar Lavalle honra las tradiciones de los bares porteños. Ofrecen vino de la casa, cerveza en formato de chop o pinta, y bebidas tiradas que son un clásico, como el vermut de grifo y la sidra de grifo, servidas bien frías, un detalle que los clientes aprecian particularmente. La variedad es suficiente para maridar la contundente comida de bodegón.

El servicio es consistentemente valorado de manera positiva. Los clientes destacan la calidez y amabilidad del personal, con menciones específicas a la atención de las mozas, lo que contribuye a un ambiente acogedor y una experiencia general agradable. Los precios son accesibles y se ubican en un nivel moderado (price level 2), lo que lo convierte en una opción atractiva para quienes buscan calidad sin excesos. Un detalle apreciado es que no se cobra servicio de mesa, permitiendo a los clientes disfrutar de la tradicional “sobremesa” argentina sin presiones. Además, el establecimiento cuenta con un programa de fidelización, la “Tarjeta Lavalle Frecuente”, que ofrece beneficios y la posibilidad de obtener un almuerzo ejecutivo gratis al acumular sellos.

Consideraciones Importantes

A pesar de sus múltiples virtudes, existen algunos aspectos que los potenciales clientes deberían tener en cuenta. Una crítica recurrente se centra en la disposición de las mesas, que en ocasiones pueden estar muy cerca unas de otras. Esto puede dificultar el tránsito y generar una sensación de aglomeración, especialmente en horas pico o cuando hay grupos grandes, lo que podría restar intimidad a una salida en pareja que busque algo más especial. Algunos clientes han reportado que el personal puede chocar accidentalmente con las sillas debido a la falta de espacio de circulación.

Otra observación relevante se refiere a la consistencia de la calidad de la comida entre el servicio en el local y los pedidos a domicilio. Algunos usuarios han notado que la calidad puede variar en los pedidos de delivery, mencionando específicamente casos de tortillas de papa con papas crudas, algo que, según reportan, no sucede al consumir en el establecimiento. Esto sugiere que la experiencia completa de Almacén y Bar Lavalle se disfruta mejor in situ.

Finalmente, aunque la carta es elogiada por su variedad y sabor, un plato específico, la pamplina rellena con morrón, verdeo y crema, fue percibido por un comensal como “muy grasoso” debido a la cantidad de crema, aunque reconoció que era sabroso y bien condimentado. Esto puede ser una cuestión de gusto personal, pero es una indicación para quienes prefieren opciones menos pesadas.

Horarios y Conveniencia

Almacén y Bar Lavalle se destaca por su amplio horario de atención, operando los siete días de la semana, de 8:00 AM a 2:00 AM. Esta disponibilidad lo hace ideal para cualquier plan, desde un desayuno temprano hasta una cena tardía, o un trago después de una función de teatro, dada su cercanía a la Avenida Corrientes. Ofrece servicios de recogida en la acera (curbside pickup), entrega a domicilio (delivery), consumo en el local (dine-in) y comida para llevar (takeout), brindando flexibilidad a sus clientes. Además, cuenta con una entrada accesible para sillas de ruedas, lo que garantiza la inclusión de todos los visitantes.

Almacén y Bar Lavalle es más que un simple bar o restaurante; es una institución en Buenos Aires, un bar notable que ofrece una inmersión en la historia y las tradiciones porteñas. Su encanto reside en su ambiente de bodegón clásico, su profunda conexión con figuras como Florencio Molina Campos y su propuesta gastronómica honesta y sabrosa, con los pebeteros y las picadas como estrellas indiscutidas. Si bien la cercanía entre mesas y la ocasional inconsistencia en la calidad de los pedidos a domicilio son puntos a considerar, la calidez de su servicio, sus precios accesibles y su extenso horario lo convierten en una opción atractiva para disfrutar de la auténtica cultura de bares y cervecerías de la ciudad. Es un lugar para sentirse parte de la historia, saborear lo tradicional y vivir una experiencia verdaderamente argentina.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos