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El galpon Hurlingham

El galpon Hurlingham

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Tte. Gral. Julio Argentino Roca 1271, B1686 Hurlingham, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Bar
9 (622 reseñas)

El Galpón de Hurlingham no es simplemente un bar más en la avenida Roca; es una institución con una profunda raigambre en la historia del rock nacional argentino. Su identidad va más allá de ser una de las bares y cervecerías de la zona oeste del conurbano; es un escenario que ha sobrevivido al paso del tiempo, a crisis económicas y hasta a una pandemia, consolidándose como un punto de referencia ineludible para la vida nocturna y, sobre todo, para la música en vivo.

Un Escenario con Historia y Presente Musical

Fundado en 1989 por el recordado Ricardo “Richi” Márquez, el lugar nació como una hamburguesería llamada “Tío Richi”. Sin embargo, su destino era mucho más grande. El espacio trasero, un galpón abandonado, fue transformado en un escenario que se convertiría en un verdadero semillero de talentos y parada obligatoria para artistas consagrados. Hablar de El Galpón es evocar nombres que son pilares del rock argentino: por sus tablas pasaron figuras de la talla de Pappo, Vox Dei, León Gieco, Babasónicos, Las Pelotas, Los Piojos e Intoxicados. Fue, además, la casa de bandas icónicas de la zona como Los Caballeros de la Quema, quienes incluso agradecieron a Richi en uno de sus discos por su constante apoyo a las bandas locales. Esta herencia impregna cada rincón del local y es, sin duda, su mayor atractivo. A pesar de haber cerrado sus puertas en 2020 debido a la pandemia, ha demostrado su resiliencia reabriendo para continuar con su legado.

Hoy, esa mística sigue viva. El Galpón continúa siendo un epicentro para quienes buscan shows de calidad en un ambiente auténtico. Las reseñas de los clientes frecuentemente destacan la calidad de las bandas que se presentan y un sonido que, en general, es calificado como espectacular, aunque algunas experiencias aisladas mencionan una calidad más modesta, sugiriendo cierta inconsistencia. La atmósfera es descrita como relajada y acogedora, un punto de encuentro ideal para salir con amigos y disfrutar de buena música en un entorno que se siente genuino y sin pretensiones.

La Oferta Gastronómica: Más Allá de la Pizza

Durante un tiempo, la percepción de algunos asistentes era que la oferta culinaria era extremadamente limitada, reduciéndose casi exclusivamente a pizza. Una reseña puntualizaba la falta de algo tan básico como maní para acompañar la bebida. Sin embargo, la realidad actual parece ser mucho más favorable y completa. La gestión más reciente ha ampliado considerablemente el menú, convirtiendo lo que era una debilidad en un punto a favor. Ahora, la carta incluye una variedad de entradas como bastones de muzzarella, aros de cebolla y sorrentinos fritos. Además, se han incorporado opciones más contundentes como hamburguesas, sándwiches de lomo y minutas, posicionándolo no solo como un bar de rock, sino también como un destino válido para cenar.

En cuanto a las bebidas, el fuerte sigue siendo la cerveza bien fría. Un comentario recurrente es la modalidad de venta, que en ocasiones se centra en la cerveza de litro. Esto puede ser ideal para grupos que buscan compartir, pero podría resultar menos práctico para quien prefiere degustar diferentes variedades o beber solo. Más allá de la cerveza, el lugar también es reconocido por sus grandes cócteles, ofreciendo alternativas para quienes buscan otro tipo de tragos.

Aspectos a Considerar: Los Puntos Débiles de la Experiencia

A pesar de sus muchas fortalezas, existen críticas y aspectos que un potencial cliente debe conocer antes de visitarlo. El punto más controversial y mencionado negativamente es la permisividad con el cigarrillo en el interior. Varios testimonios, tanto en reseñas como en artículos, señalan que se permite fumar dentro del local, una práctica que puede resultar extremadamente molesta y un factor decisivo para el público no fumador o para quienes valoran los espacios libres de humo.

Otro aspecto que genera dudas es la fiabilidad técnica. Un visitante reportó cortes de electricidad durante su estadía, un problema que, aunque pudo ser puntual, genera incertidumbre sobre la infraestructura del lugar. Sumado a esto, una reseña particularmente crítica describe un altercado con el personal de seguridad durante un recital con “agite”, sugiriendo que el manejo de eventos con pogo o mucho movimiento puede ser estricto o poco tolerante. Este es un dato relevante para el público más enérgico del rock que espera ciertos códigos en los conciertos.

En Resumen: ¿Para Quién es El Galpón?

El Galpón de Hurlingham es un lugar con un alma innegable, forjada a través de décadas de rock. Es la elección perfecta para el melómano que valora la historia y quiere disfrutar de música en vivo en un sitio legendario. La amabilidad del personal y la buena onda general son puntos altos consistentemente mencionados. Su horario extendido, operando de miércoles a domingo desde las 19:00 hasta las 05:00 de la madrugada, lo convierte en un refugio para la noche larga.

Quienes decidan visitarlo deben hacerlo con una mentalidad abierta, sabiendo que su principal atractivo es la experiencia musical y el ambiente. La notable mejora en su carta de comidas es un gran plus que amplía su público. No obstante, es crucial estar al tanto de los posibles inconvenientes: la política sobre el cigarrillo en el interior es un factor determinante, y las inconsistencias técnicas o un manejo de la seguridad que puede no ser del agrado de todos, son realidades a tener en cuenta. En definitiva, El Galpón es un sobreviviente, un clásico del oeste que late con fuerza, ideal para quienes buscan una noche de rock auténtica, con sus virtudes y sus imperfecciones.

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